Campaña por una Democracia Real

Desde los 18 años soy ciudadana de éste país, y he cumplido con mi deber cívico en cada elección. Cuando me inscribí lo hice orgullosa, llena de ideales. Ya han pasado 12 años de eso, y pese a que no tengo esa misma disposición y tampoco tengo participación activa en política ni nada por el estilo, mantengo un margen de interés por los acontecimientos políticos de suceden en mi país, dentro de ese contexto quiero compartir con ustedes esta campaña:
"Con el fin de reunir firmas para dejar de manifiesto nuestro rechazo al sistema binominal de elecciones y presionar tanto al Gobierno como al Legislativo por la urgencia de una reforma al respecto, se abre en www.elciudadano.cl nuestra primera acción que trasciende el ejercicio del periodismo"
Las firmas, mediante el formulario puesto en red, servirán para pedir la suma urgencia a un proyecto de iniciativa ciudadana del que escribiéramos en la edición Nº 24 de nuestro medio y que, según el plan de gobierno de Michelle Bachelet, dice que: “incentivaremos la iniciativa popular de ley en todos aquellos ámbitos que no sean de la exclusiva iniciativa del Presidente de la República, como las que implican gasto o se refieran a materias tributarias o internacionales. De este modo, un conjunto significativo de ciudadanos podrá colocar en la discusión del Parlamento asuntos de su interés. El ciudadano tendrá las mismas facultades legislativas que sus representantes, diputados o senadores”.
... y qué es el sistema binominal??
El binominal es el sistema electoral que se utiliza en Chile para las elecciones de diputados y senadores, y consiste en la elección de dos representantes por cada distrito. Su principal característica es dar representación parlamentaria a las dos primeras mayorías por igual, si es que la lista más votada no dobla el porcentaje de votos alcanzado por la segunda de mayor votación. En la práctica, una lista que obtiene el 34% de los votos obtiene la misma representación parlamentaria de una que alcanza el 66% de votación. Por lo tanto, ambas obtienen el 50% de los escaños.
Además, el sistema binominal reduce la competencia entre los bloques políticos, ya que prácticamente asegura un escaño para cada uno, e introduce incentivos negativos al interior de las coaliciones al inducir a la competencia entre los partidos que las conforman. También reduce la representatividad del sistema político, el sobrerepresentar a la segunda mayoría a costa de excluir a las demás fuerzas de menor éxito electoral.
Cada uno saque sus propias conclusiones, para más información anda a "El Ciudadano"


















